Siguiendo con el Diario de Lola, he llegado hasta Carmen. Es ella quien propone exponer las cosas que te hacen tremendamente feliz. Seguramente se me olvide alguna, pero allá voy.
1. Terminar de escribir una novela
2. Terminar de leer una novela
3. Leer en la cama
4. Pasear con mi padre
5. Escuchar música en la ducha
6. Acariciar a mis gatos cuando los tenía
7. Quedada con mis amigxs
8. Buscar viajes y destinos, aunque luego no vaya
9. Estrenar ropa
10. Desayunar y evacuar justo después
11. Ver mis fotos destacadas de Instagram
12. Hacer deporte
13. Escuchar música mientras hago deporte
14. Que se rían de mis tonterías
15. Ver sonreír a mi familia
16. Saltar en los charcos
17. Los días de invierno que parecen primavera
18. Contemplar los almendros en flor
19. Tomar el sol
20. Balancearme sobre las olas
21. Conseguir llegar al lugar que me propongo en mis excursiones
22. Dormir la siesta en el sillón arropada con una manta
23. Compartir la alegría de ganar la Champions, el Mundial o la Eurocopa
24. Recibir un mensaje de alguien a quien hace mucho que no veo
25. Bailar mi canción favorita
26. Que un desconocido te ayude cuando estás desorientada en otro país
27. El sonido del mar
28. Un poquito de pan con nocilla después de comer
29. Hacer esos viajes buscados
viernes, 24 de enero de 2020
sábado, 18 de enero de 2020
No es frío, son capas de ropa
Ya es oficial, hacemos un viaje invernal al año. Ya fuimos a Lisboa, París y Bruselas en eneros anteriores. Ahora nos hemos decantado por Viena y Budapest. Y he aprendido que no hay que temerle al frío, lo que hay que hacer es abrigarse bien. Un plumas, una camiseta térmica, un forro polar, medias bajo los pantalones, dos pares de guantes, calcetines gordos, calentadores en la planta del pie y en el empeine, un gorro, orejeras y bufanda. Y hala, a patearse las calles nevadas de Budapest. Porque en Viena pasé calor, lo reconozco.
De este viaje me quedo con todas las cosas que hicimos en tan poco tiempo. Fuimos a la Ópera, nos montamos en la noria, recorrimos el Danubio en barco, patinamos sobre un lago helado, salimos de fiesta y pasamos la resaca en un balneario al aire libre con unos dos grados bajo cero.
Relacionaré Viena con la Ópera y el Ballet, un espectáculo digno de presenciar, aunque sea en el gallinero, de pie y con un calor importante.
Recordaré Budapest como una de las ciudades más bonitas de toda Europa, donde me fue muy difícil entender el cambio de florines a euros y donde recorrer los bares ruinas es toda una experiencia. Me quedé con ganas de más.
De este viaje me quedo con todas las cosas que hicimos en tan poco tiempo. Fuimos a la Ópera, nos montamos en la noria, recorrimos el Danubio en barco, patinamos sobre un lago helado, salimos de fiesta y pasamos la resaca en un balneario al aire libre con unos dos grados bajo cero.
Relacionaré Viena con la Ópera y el Ballet, un espectáculo digno de presenciar, aunque sea en el gallinero, de pie y con un calor importante.
Recordaré Budapest como una de las ciudades más bonitas de toda Europa, donde me fue muy difícil entender el cambio de florines a euros y donde recorrer los bares ruinas es toda una experiencia. Me quedé con ganas de más.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
